De la Zeca a la Meca

De la Zeca a la Meca

Siempre suelo escribir cuando leo algún artículo que me invita a ello, y hoy no es una excepción. No pretendo polemizar mucho más pues el tema de cómo ahorramos en España es sensible y muchos lo conocemos de cerca. Pero quiero hacer una reflexión sobre el por qué somos dinámicos y osados a la hora de invertir en «tocho», por qué somos ultraconservadores a la hora de invertir en fondos y por qué «rácanos» a la hora de invertir en nuestra jubilación o lo que es lo mismo, en nuestros 20 últimos años de vida.

Antes de que dejes de leer porque el tema es incómodo te regalo este artículo donde comprobamos de nuevo aquel «Spain is different«.

Como asesor, siempre trabajo con el llamado «perfil de inversor». Un modelo que identifica el comportamiento de una persona ante la inversión. Según el binomio rentabilidad-riesgo que un inversor pueda esperar -y asumir- y también la liquidez, el perfil permite trabajar con un tipo u otro de activo en mi caso financiero.

Lo relevante del asunto -y hablo en general- es que polarizamos el perfil de nuestras inversiones. De esta manera tenemos cuentas y depósitos que no nos dan rentabilidad -y a veces nos cuestan dinero- mientras que invertimos en el sector inmobiliario pensando con los ojos cerrados que aquél «pisito» nos pagará la jubilación el día de mañana. Nos hemos planteado qué pasaría si dentro de diez-quince años la famosa «caja de las pensiones» quedara vacía y todos nos viéramos obligados a vender -o alquilar- esas propiedades? Aumento de oferta, disminución del precio, justo lo que ningún inversor quiere en el momento de obtener liquidez.

Pensemos un momento que diversificar el riesgo de nuestra inversión en el sector inmobiliario y también en el sector financiero es una buena idea para no jugárselo todo a una carta el día de mañana. 100% #planificación financiera.

Si quieres saber más, pregúntame cómo.

CC